El Congreso de la República del Perú declaró la noche de este jueves la vacancia presidencial de Dina Boluarte, poniendo fin a su mandato tras una sesión en la que se evidenció una abrumadora mayoría a favor de su destitución. La mandataria, quien asumió el cargo tras la salida de Pedro Castillo, se negó a acudir al llamado del Legislativo para ejercer su derecho de defensa, allanando el camino para la decisión final.
La resolución aprobada por el hemiciclo se fundamenta en la “incapacidad moral permanente” de Boluarte para gobernar el país. Un total de 120 legisladores participaron en la histórica votación, donde 119 votaron a favor de la remoción y ningún congresista se opuso o se abstuvo. Posteriormente, se incorporó el voto pendiente, alcanzando la unanimidad de 120 votos a favor de la vacancia.
Hasta hace poco, los análisis políticos preveían que Boluarte lograría mantenerse en el cargo hasta las elecciones generales de 2026, gracias a la afinidad que había construido con los partidos mayoritarios del Congreso. Sin embargo, ese apoyo se quebró de manera abrupta en las últimas semanas, marcando un giro drástico en su suerte política.
El repentino distanciamiento de sus aliados responde a una estrategia de las fuerzas políticas que la respaldaban, quienes buscaron evitar que la enorme impopularidad de la presidenta contaminara sus posibilidades en los próximos comicios. Con esta decisión, Perú inicia un nuevo capítulo de incertidumbre política mientras se define la sucesión constitucional.










