La Cámara de Diputados aprobó en lo general, con 324 votos a favor, una reforma a la Ley General de Salud que prohíbe de manera total en México los cigarrillos electrónicos, vapeadores y cualquier sistema o dispositivo análogo. El dictamen, derivado de una iniciativa de la Presidenta Claudia Sheinbaum, busca reforzar la rectoría del Estado en salud y combatir los riesgos emergentes vinculados a estos productos.
La reforma establece la prohibición en todo el territorio nacional de la fabricación, importación, exportación, distribución, comercio, venta y suministro de estos dispositivos. Asimismo, veta cualquier acto de publicidad o propaganda que promueva su consumo a través de medios impresos, digitales, televisivos o radiales. Las sanciones por violar estas disposiciones incluyen prisión de uno a ocho años y multas considerables.
El dictamen reconoce el vapeo como una amenaza a la salud pública, permitiendo implementar políticas integrales para proteger a grupos vulnerables y hacer efectivo el principio de precaución. Define estos dispositivos como cualquier aparato mecánico o electrónico utilizado para calentar y vaporizar sustancias tóxicas, con o sin nicotina, distintas al tabaco.
Además de la prohibición, la reforma busca fortalecer el Sistema Nacional de Salud. Incluye la creación del Plan Maestro Nacional de Infraestructura en Salud, impulsa la salud digital, la telemedicina y establece mecanismos para mejorar el abasto de medicamentos y la contratación consolidada de insumos médicos, priorizando a productores nacionales.










