La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un posicionamiento detallado para rechazar categóricamente la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro. La mandataria calificó la acción como una violación al derecho internacional y a los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos.
Sheinbaum Pardo sostuvo que la historia de América Latina demuestra que la intervención extranjera nunca ha traído democracia, bienestar ni estabilidad duradera. Afirmó que la posición de México está consagrada en la Constitución y se alinea con la Carta de las Naciones Unidas, defendiendo que solo los pueblos pueden decidir libremente su futuro y forma de gobierno.
La presidenta expuso una visión para el continente basada en cinco puntos: respeto irrestricto a la soberanía, inversión productiva para el desarrollo, integración económica regional, bienestar social como eje central y diálogo permanente entre iguales. “América no pertenece a una doctrina ni a una potencia”, declaró, citando a Benito Juárez y Abraham Lincoln.
Respecto a la relación con Estados Unidos, Sheinbaum destacó un “entendimiento” basado en cuatro principios: respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y cooperación sin subordinación. Reconoció la cooperación para combatir el narcotráfico, pero señaló que la violencia en México tiene causas como el tráfico ilegal de armas desde EE.UU. y el consumo de drogas en ese país. “Cooperación, sí; subordinación e intervención, no”, concluyó.










