Luego de seis décadas de permanecer expuesto en el Museo del Mundo de Leiden, Países Bajos, el cráneo de un ancestro mixteco fue repatriado a México gracias a un esfuerzo conjunto entre instituciones gubernamentales y la sociedad civil, encabezado por el colectivo Nohivi Ñuu Savi, que desde hace años impulsó su regreso.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México destacó que este acto representa un paso en la justicia histórica y subrayó la importancia de la colaboración entre autoridades y comunidades para recuperar bienes patrimoniales. La devolución se concretó en mayo de 2025, luego de que el gobierno neerlandés, a través de su Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia, autorizara el retorno del resto óseo en diciembre del año pasado.
El cráneo, que corresponde a un individuo masculino de entre 25 y 40 años, presenta un mosaico de teselas sobre el hueso frontal con el diseño esquemático de una serpiente, elaborado con turquesa, concha, jadeíta y cristal de roca. Esta técnica, documentada en el Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.), ha sido asociada a regiones que hoy corresponden a Puebla y Oaxaca, aunque su origen exacto es incierto debido a que fue adquirido en el mercado del arte en 1962 sin datos precisos de procedencia.
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia realizaron dictámenes osteológicos y estilísticos que confirmaron su autenticidad, y actualmente el cráneo está resguardado mientras se definen las condiciones para su exhibición. El Museo Comunitario Yucu Saa, en Villa de Tututepec, Oaxaca, ha manifestado su interés en albergar la pieza, para lo cual se brindará orientación institucional con el fin de garantizar su adecuada preservación y difusión.










