El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que, desde principios de julio, se ha registrado una reducción notable de lluvias en el oriente, sureste, sur y zonas costeras del occidente de México, fenómeno asociado a la canícula o sequía intraestival. Este evento climático, caracterizado por menor nubosidad y precipitaciones, incrementa la sensación térmica, aunque no necesariamente las temperaturas máximas anuales, que suelen ocurrir en mayo.
A pesar de que junio de 2025 fue el mes más lluvioso desde 1941 (con un 55.8% más precipitacionesque el promedio histórico), julio ha mostrado un déficit del 21% a nivel nacional. La canícula no es uniforme: su intensidad y duración varían por región, afectando principalmente zonas del centro del país, las costas del Pacífico y Golfo de México, y la península de Yucatán.
El SMN destacó que el fenómeno puede iniciar en junio y extenderse hasta septiembre, o incluso no presentarse en algunas áreas. Su monitoreo es clave para sectores como agricultura, salud pública y gestión del agua, ya que permite anticipar impactos en cultivos, oleadas de calor y disponibilidad hídrica.
Aunque la canícula es un evento anual, su comportamiento en 2025 refleja la variabilidad climática del país. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada mediante fuentes oficiales, especialmente en regiones propensas a sequías o golpes de calor.










