La presidenta Claudia Sheinbaum abordó diversos frentes en la relación bilateral con Estados Unidos, manteniendo una postura de diálogo firme y defensa de la soberanía nacional. Confirmó que solicitó una reunión con el embajador estadounidense tras un incidente en aguas internacionales donde fuerzas de EE.UU. dispararon contra una lancha con presuntos narcotraficantes, resultando en muertes y un sobreviviente.
En materia de aviación, Sheinbaum defendió la decisión soberana de trasladar operaciones de carga al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), calificando como infundadas las restricciones impuestas por el Departamento de Transporte estadounidense. La mandataria argumentó que el movimiento responde a razones de seguridad y protección civil ante la saturación del AICM, y destacó que las empresas aéreas están satisfechas con las operaciones en el AIFA.
En el ámbito comercial, la presidenta destacó como un logro la suspensión indefinida de aranceles del 30% a importaciones mexicanas que había anunciado el gobierno de Donald Trump. Sheinbaum resaltó la buena relación y entendimiento con la administración estadounidense, aunque reconoció que continúan las negociaciones sobre otros temas pendientes como la reapertura de la frontera a la carne de cerdo mexicana.
La estrategia mexicana combina la defensa de la soberanía con la búsqueda de acuerdos mutuamente beneficiosos, manteniendo canales de diálogo abiertos mientras se protegen los intereses nacionales en matters de seguridad, comercio y aviación.










