El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitará México la primera semana de septiembre para firmar un acuerdo bilateral de seguridad que incluirá cooperación en inteligencia, combate al narcotráfico y control migratorio. La agenda también abordará temas comerciales y cadenas de suministro estratégicas, en un esfuerzo por mantener una relación funcional entre ambas naciones.
El caso de Ismael “El Mayo” Zambada revela tensiones en la cooperación bilateral, ya que Estados Unidos no ha compartido información con las autoridades mexicanas sobre las declaraciones del líder del Cártel de Sinaloa. México ha reiterado que cualquier información relacionada con sus nacionales debe canalizarse through canales oficiales y someterse a procesos legales locales.
La presidenta Sheinbaum enfatizó que México resolverá sus problemas internos sin injerencia externa, manteniendo la doctrina de autodeterminación. La administración buscará cooperación pragmática en temas de interés mutuo como seguridad y comercio, pero siempre desde el respeto a la soberanía nacional.
El gobierno mexicano criticó a actores internos que buscan involucrar a actores internacionales en asuntos domésticos, en referencia a solicitudes de intervención estadounidense. La visita de Rubio ocurre en un contexto de relaciones complejas donde predominan los intereses estratégicos sobre las diferencias políticas.










