Dentro del mismo paquete legislativo, se presentó una iniciativa que propone modificar los artículos 215 y 419, y adicionar el 216 Ter de la Ley General de Salud, con el objetivo de prohibir la venta y promoción de bebidas energéticas a menores de 18 años. La propuesta busca establecer un marco regulatorio más estricto y atender posibles riesgos a la salud derivados del consumo temprano de este tipo de productos.
Según el documento presentado, la propuesta considera tanto una fase de prohibición como una estrategia educativa que incluya campañas informativas en escuelas. Se argumenta que existe un consumo creciente entre adolescentes, lo que podría tener consecuencias en la salud física y emocional de ese grupo etario.
La iniciativa reconoce que podría haber resistencia por parte de la industria y efectos colaterales como el aumento del mercado informal, pero señala que se trata de una medida preventiva de salud pública. Se prevé que esta reforma se discuta también en el periodo legislativo de septiembre, en conjunto con otras modificaciones a la Ley General de Salud.










