El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) robusteció sus dispositivos y operativos de seguridad en las cinco zonas arqueológicas más visitadas de México: Teotihuacan, Chichén Itzá, Tulum, Palenque y Monte Albán. Este fin de semana se instalaron arcos detectores de metales en estos espacios patrimoniales ubicados en el Estado de México, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas y Oaxaca, respectivamente, con el objetivo de mejorar la experiencia de visita y reforzar la protección de los asistentes.
En la zona arqueológica de Teotihuacan se colocaron seis arcos: cinco en cada uno de los accesos al sitio y uno adicional en la entrada del Museo de los Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”. En el resto de los sitios se instalaron equipos similares por pares. En todos estos espacios patrimoniales se cuenta con el apoyo de la Guardia Nacional, así como de elementos de seguridad gubernamental y privada.
Desde el viernes 24 de abril, los titulares de los centros INAH de cada región, en conjunto con los directores de las zonas arqueológicas, encabezan las medidas implementadas. Estas incluyen la revisión manual de mochilas y bultos, complementada con detectores móviles de metales, y la supervisión de interiores y cajuelas de vehículos que acceden a los estacionamientos de los sitios.
El INAH también ha dialogado con la Guardia Nacional para incrementar la presencia de sus integrantes en las cinco zonas arqueológicas. Como parte de esta estrategia de fortalecimiento, se sumarán esfuerzos entre el personal de custodia adscrito al instituto, las fuerzas gubernamentales y la seguridad privada que en algunos casos se tiene contratada. El instituto reiteró su compromiso con la protección del patrimonio cultural y de todas las personas que frecuentan estos sitios.










