El Gobierno de Zacatecas expresó sus condolencias a los familiares de las 10 personas privadas de la vida el pasado sábado en la entidad y aseguró que quienes ordenaron y ejecutaron los hechos enfrentarán las consecuencias. Se afirmó que habrá justicia y no impunidad, como —se dijo— ha ocurrido en otros casos registrados en el estado.
Durante la conferencia semanal, se manifestó solidaridad con las familias afectadas y se señaló que lo sucedido no solo enluta a las víctimas, sino que agravió al conjunto de la sociedad zacatecana. Se sostuvo que este tipo de hechos, lejos de amedrentar, obligan a redoblar esfuerzos y a no retroceder ante los grupos que vulneran la paz y la tranquilidad de las familias en la entidad.
Como parte de la respuesta, se informó que tras conocerse los hechos se convocó a una sesión permanente del grupo de inteligencia operativa y arribaron 480 elementos de seguridad para reforzar el estado. El despliegue se ejecuta desde los límites de Zacatecas, Vetagrande y Pánuco hasta la frontera con Durango por Sombrerete, mediante operativos con presencia del Ejército, la Guardia Nacional y las Fuerzas de Reacción Inmediata, con cobertura también en la región de Mazapil y un dispositivo que se modificará diariamente conforme avancen las acciones.
Desde la administración estatal se recordó que el proceso de pacificación emprendido hace cinco años es irreversible y que Zacatecas no volverá a las condiciones registradas al inicio de la actual gestión, cuando el estado llegó a reportar cifras cercanas a dos mil homicidios al año. Se subrayó que se defienden dos derechos fundamentales, el derecho a la verdad y el derecho a vivir en paz, y se instruyó informar de manera periódica sobre los avances de las investigaciones. Además, se detalló que el domingo se realizaron dos cateos en establecimientos de Fresnillo.










