Hoy quiero dedicar este mensaje a un tema que adquiere relevancia, toda vez que desde hace más de 50 años nuestro trabajo ha sido educar y organizar al pueblo trabajador, consciente de que muchos de los problemas de fondo solo podrán resolverse instrumentando una forma distinta en la cual se organice la sociedad para que se puedan satisfacer a plenitud todas las necesidades.
Tenemos muy claro los antorchistas que urge un modelo económico más distributivo, que urge un modelo económico que pueda satisfacer a plenitud las necesidades de alimento, de vestido, de calzado, de vivienda, de educación.
En general, las carencias todas de la inmensa mayor mayoría de las familias, y que la forma actual en la que está organizada la sociedad no permite resolver de fondo e integralmente todos los problemas y que, por lo tanto, entonces hace falta buscar una forma distinta de funcionamiento de la sociedad, un modelo quizás que sea más equitativo, un capitalismo más justo en el cual se distribuya de forma más equitativa la riqueza social y que hemos condensado en cuatro puntos.
Uno, una carga fiscal progresiva.
Dos, un incremento sostenido de los salarios.
Tres, una redistribución del presupuesto público y, junto con ello, resulta necesario empleo pleno para que todo mundo pueda satisfacer sus necesidades.
Estos son los cuatro ejes rectores del modelo que aspiramos que se pueda lograr en nuestro país, pero tenemos muy claro y ya llevamos más de 50 años conformando una fuerza social a lo largo y ancho del país que ha resistido todas las embestidas y que ha logrado formar un núcleo sólido de hombres y mujeres que han abrazado este ideal y que se han dedicado a recorrer pueblos, colonias y comunidades organizando al pueblo trabajador.
Pero poder alcanzar este objetivo es un propósito de largo plazo que no habrá de materializarse de un día para otro. En tanto, necesitamos ir buscando mejoras de orden inmediato que nos permitan, en un primer momento, aminorar, disminuir la pesada situación en la que vive la mayoría de los mexicanos, que las cifras oficiales hablan de más de 50 millones, pero que está claro que ronda cerca de 100 millones de seres humanos de esta patria que carecen a veces hasta de lo más elemental para alimentarse, para vestirse y para calzar.
Y en ese sentido nos hemos planteado enarbolar y reivindicar demandas de orden inmediato, entre las que se incluyen obra pública y asistencia social. Estas acciones tienen el propósito de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos organizados en nuestro movimiento y, congruentes con ello, hasta el momento actual, a lo largo de este 2026, que ya corre casi la primera mitad, hemos realizado cerca de 16 movilizaciones masivas, en algunos casos numerosas, siendo las más significativas el caso de Fresnillo, de Guadalupe, de Jalpa, de Loreto.
Y en el mismo sentido, pequeñas comisiones han transitado en diversos municipios a efecto de entregar un pliego petitorio que contiene modestas solicitudes enmarcadas en esto que he referido: obra pública, asistencia social, demandas de carácter inmediato que tenemos claro no habrán de sacar de la pobreza a la mayoría de la población, pero que buscan la indicación paulatina y la mejora de sus condiciones de vida.
Estas peticiones pudiésemos decir que han tenido una respuesta distinta y podemos señalar con toda claridad, y a través de esta vía, reconocer la apertura y la sensibilidad, más allá de colores partidarios, porque se forma un mosaico de distintas expresiones y de orígenes partidistas de las autoridades que han sido más sensibles a la resolución de los problemas, siendo los casos más significativos el caso de Fresnillo, donde gobierna Javo Torres; el caso de Guadalupe, donde gobierna José Saldívar, alcalde; el caso de Zacatecas capital, donde gobierna Miguel Varela; el caso de Trancoso, donde gobierna Polo Rocha; el caso también de Vetagrande y el caso del municipio de Pánuco, en donde podemos señalar que se han tomado los acuerdos más significativos.
Sin embargo, los otros 16 municipios, entre los que se suman Villanueva, Jalpa, Loreto, Pinos, Ojo Caliente, Río Grande, Cañitas, por mencionar algunos, Valparaíso, por mencionar algunos de los más importantes, no podemos decir catastróficamente que hay una cerrazón absoluta. Quizás el caso más significativo es el caso de Ojoxaliente, en donde pareciera que ni nos ven ni nos oyen, pero aunque hubo la recepción de los documentos respectivos, lo cierto es que la solución a estas peticiones no ha avanzado de manera seria ni se vislumbra una posibilidad de concretar un acuerdo próximo.
Por esa razón quiero hoy aprovechar esta oportunidad de hablar con ustedes para compartirles la necesidad de disponernos en los próximos días a intensificar nuestras acciones de protesta y de denuncia en estos municipios.
Agotaremos una serie de gestiones, de citas, pero en caso de no encontrar respuesta, que intensifiquemos nuestra labor y nuestra lucha, toda vez que no hay otro camino que la unión, la organización y la perseverancia, que en su caso sirva o para resolver las demandas legítimas o para poner al descubierto la razón y la insensibilidad de quienes hoy despachan en estas dependencias municipales.
Esta es la primera convocatoria y la segunda es convocarlos para que el próximo 19 de junio nos aprestemos a llevar nuestro pliego petitorio municipal. Lo haremos como lo hemos venido haciendo, fortaleciendo nuestra actividad cultural con un bello, pudiésemos decir, contundente evento cultural, en el cual podamos hacer entrega de un documento, pero a la par de ello dar muestras de todo este trabajo que se ha venido haciendo por parte de nuestros artistas, de nuestros cantantes, de nuestros poetas y desde luego del grupo de danza del Coba Trancoso.
Por esa razón, amigos y amigas, les invito a que nos aprestemos en primer lugar para mantenernos unidos y disponernos a continuar la lucha con firmeza, con determinación, sabedores de que nuestro propósito de largo plazo es perfectamente posible, pero que en el camino tendremos que dar la pelea por reivindicaciones inmediatas que mejoren nuestra calidad de vida.









