El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso en duda este miércoles la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al asegurar que su país obtiene mejores resultados sin depender de sus socios comerciales y que la continuidad del acuerdo permanece incierta.
Durante una intervención en el Despacho Oval, en el marco de la firma de una ley para financiar los servicios de inmigración durante los próximos tres años, el mandatario fue cuestionado sobre el avance de las negociaciones para extender el tratado en un contexto marcado por las tensiones derivadas de su política arancelaria.
Trump afirmó que Estados Unidos debería mantener superávits comerciales con sus aliados en lugar de déficits y sostuvo que su administración no considera indispensables las importaciones provenientes de Canadá o México. En sus declaraciones aseguró que su país no necesita automóviles, madera, energía ni otros productos de sus vecinos, mientras que, a su juicio, ambos países sí requieren de la economía estadounidense.
Las declaraciones del mandatario se producen en medio del debate sobre el futuro del T-MEC y de las negociaciones comerciales entre las tres naciones, lo que mantiene la atención sobre la evolución de uno de los principales acuerdos económicos de América del Norte y sus posibles implicaciones para el comercio regional.










